Llave hexagonal: aprende a saber cuál elegir

llave hexagonal

A la llave hexagonal se la conoce comúnmente como llave Allen. Una llave de estas características es necesaria en múltiples situaciones profesionales. Atornillar y desatornillar son tareas que se realizan a diario y para las que necesitas una herramienta adecuada, pero, ¿sabes cómo escoger tu llave hexagonal? En este artículo te damos algunos consejos para que puedas elegir la que mejor se corresponde con tus necesidades.

La llave hexagonal: definición

La llave hexagonal es una barra normalmente de acero (o de otro metal), que tiene forma de L y se usa con tornillos que tengan cabeza hexagonal, ya que todo su diseño está adaptado a esta forma. Los tornillos hexagonales tiene mayor par de apriete que los tornillos en estrella o Philips (incisiones en forma cruzada para que un destornillador no escape). El par de apriete, como ya sabes, es la fuerza que hay que aplicar en dos puntos de una pieza tipo tornillo con el fin de moverla, ya sea para atornillar o desatornillar. Si necesitas saber más acerca de otro tipo de herramientas para desatornillar, consulta este otro apartado del blog.

Uso de la llave hexagonal

Su uso no puede ser más sencillo, ya que se trata de una pieza muy simple, sin mango distinguido de la superficie total. La fuerza de su giro es desde dentro de la cabeza del tornillo: al acoplarse a la hendidura completamente, a través de su inserción en el alojamiento del cabezal del tornillo, es capaz de aplicar la fuerza que permitirá atornillar y desatornillar la pieza.

Tipos de llave hexagonal

Existen varias modalidades en las que vamos a encontrar las llaves hexagonales. Esto nos permitirá escoger exactamente la medida que necesitemos.

  • Juegos de llaves hexagonales de varias medidas. Estos juegos son los que típicamente se presentan unidos con una argolla. Son sencillos y nos pueden sacar de más de un apuro.
  • Juego de llaves albergado en una funda. Estos juegos son una pieza más sólida en la que, a modo de navaja suiza, podemos desplazar la medida de llave que necesitemos. Además el propio elemento que guarda las llaves, nos sirve de empuñadura y facilitará la tarea que tengamos que realizar.
  • Juego de un mango con diferentes puntas ajustables. Las puntas hexagonales son intercambiables. Y la comodidad de tener un mango que puede usarse con diferentes medidas es de agradecer.
  • Atornillador eléctrico con diferentes tamaños de puntas. Del mismo estilo que el anterior, solo que la fuerza que se ejercerá es de tracción eléctrica en vez de mecánica.

¿Cómo escoger tu llave hexagonal ideal?

Nuestra elección al adquirir una llave hexagonal debe basarse en varios principios, como es la calidad o el tamaño:

  • Calidad de los materiales. No escojas materiales endebles, ya que el uso que le darás es profesional y necesitas asegurarte el buen acabado de nuestro trabajo.
  • Tamaño. Debemos pensar en cuál es el tamaño de tornillos más usual con los que trabajemos. Esto depende de la actividad que solamos realizar.

Hay que tener en cuenta que la llave hexagonal sigue la normativa ISO 2936 en cuanto a tamaños y medidas se refiere. Así, tenemos que saber que la medida que se toma es la distancia que haya entre dos de los lados contrapuestos paralelamente de la llave. A esta medida se la llama plano y se expresa en milímetros (nos movemos en unas medidas que van de 0,7mm a 38,1mm, y hay que tener en cuenta que las medidas americanas se expresan en pulgadas).

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