La Guía Perfecta para el Mantenimiento de tu Piscina

El calor ya llegó, ¡por fin! Y estamos deseando darnos nuestros primeros chapuzones, pero para ello es esencial un buen mantenimiento de nuestra piscina, no solo por su aspecto, sino por lo que a salud se refiere.

Si has dejado un poco de lado tu piscina en lo que llevamos de año, te toca ponerla a punto. El objetivo principal no es que el agua parezca que está limpia, sino que realmente lo esté.

Para ello es importante revisar el vaso de la piscina, en situaciones extremas quizás debamos vaciar la piscina (pero revisa la normativa de las piscinas, y el sentido común, ¡no se puede derrochar toda esa agua, así porque sí!)

 Una vez que nos hemos encargado de revisar el vaso, vamos a limpiar a fondo las paredes y otros elementos esenciales como los filtros, las boquillas de impulsión, etc.

Una vez que tenemos todo lo anterior, preferiblemente a última hora de la tarde, tenemos que comprobar el nivel de pH del agua (que debe estar situado entre 7,2 y 7,6). Si el pH no es correcto, debemos corregirlo utilizando productos como el Incrementador de pH o el Reductor de pH.

Un desequilibrio en los niveles de pH, puede causar irritación en los ojos y en la piel.

 Hecho esto, pondremos en marcha el equipo de filtración y lo dejaremos en funcionamiento toda la noche. A la mañana siguiente deberemos comprobar si el nivel de pH y el desinfectante están dentro de los parámetros normales, en caso de no ser así tendremos que corregirlos.

El cloro actúa como desinfectante del agua, evitando algas y que el agua se enturbie. El floculante clarifica el agua y la mantiene con un aspecto cristalino.

Durante la temporada debemos mantener el índice de cloro residual entre 0,6 y 1,5 ppm, y tenemos que mantener el pH dentro de los parámetros mencionados anteriormente. Además, añadiremos semanalmente Algicida sin espuma (10 ml por m3).

Es muy importante añadir los productos con el equipo de filtración en marcha para garantizar su acción homogénea y que la depuradora se ponga en marcha todos los días, una vez haya finalizado la jornada de baño.

Cuando existan partículas o suciedad decantada en el fondo, tenemos que pasar el limpiafondos (el que le puso el nombre se quedó calvo…)

Os recomendamos que realicéis después de una fuerte lluvia, días muy calurosos o un día con mucha afluencia de bañistas, un tratamiento con cloro de Choque (20g por m3 de lluvia).

Pero ¿y qué debo hacer para mantenerla para la próxima temporada?

 

Cuando finalice la temporada de baño y llegue el invierno, debemos tener en cuenta los siguientes pasos:

  1. Limpiar el vaso y pasar el limpiafondos
  2. Realizar una desinfección de choque
  3. Ajustar el pH del agua entre 7,2 y 7,6
  4. Dejar funcionando el filtro durante un día entero
  5. Al día siguiente, añadir 2,5 l de Antialgas sin espuma por cada 100m3 de agua y dejar el filtro en marcha durante 8 horas. Este tratamiento se debe repetir a mitad del invierno
  6. Lavar completamente el filtro
  7. Si el clima es frío y hay riesgo de que el agua se hiele durante el invierno, situaremos el agua por debajo de los skimmers
  8. Si el clima es templado y el agua no se hiela, conviene hacer funcionar el filtro de manera periódica.
  9. Cubrir la piscina con una cubierta para el invierno.

El cuidado de las piscinas requiere constancia y esfuerzo, y además depende de conocer determinados aspectos sobre el tratamiento del agua.

En este artículo hemos querido ayudarte a realizar una puesta a punto de una manera sencilla y clara, pero a veces parece que el agua se vuelve rebelde y a pesar de depurarla a diario, usar todos lo elementos de limpieza que nos han recomendado, y añadirle todos los productos químicos, no conseguimos que se vuelva cristalina. ¡No te preocupes! Nos ha pasado a todos, pero tiene solución. En próximos artículos nos dedicaremos a solucionar esos problemas más específicos, uno por uno.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *