¿Sabes que tenacillas necesitas y cómo se usan correctamente?

 

Si existe una herramienta antigua por excelencia y que prácticamente todo el mundo tiene en su caja de herramientas, esas son las tenacillas, una herramienta de mano que desde tiempos ancestrales ha servido para sujetar elementos fuertemente y tirar de ellos para extraerlos, generalmente de donde antes habían sido clavados.

Actualmente resultan una herramienta indispensable para muchos trabajos de la industria metalística y especialmente para la carpintería. Pueden extraer distintos tipos de materiales como clavos, alambres y objetos de metales blandos. Por su forma y función también pueden ser utilizadas para cortar.

Sin embargo, es importante reincidir en esta doble función para recordar la importancia que tiene el correcto uso de cada herramienta para el fin que ha sido concebida. En el momento que intentemos obtener un resultado para el cual la herramienta utilizada no es la idónea, podemos correr riesgos.

Escoge las tenacillas que necesitas para trabajar seguro y confortable

Las tenazas hoy en día pueden tener formas muy diversas, dependiendo del trabajo específico para el que haya sido concebida. Todas mantienen la esencia de sus componentes principales como los brazos metálicos y las puntas en forma de pinzas de cangrejo. Pero como hemos dicho, según el trabajo que vayamos a querer realizar, tendremos que escoger entre estos tipos de tenazas

Según la función que necesitemos desempeñar, escogeremos uno u otro tipo de tenaza para trabajar. Por ejemplo si nuestro objetivo es el de arrancar un clavo, necesitaremos unas tenazas de presión mientras que si queremos cortar un alambre , necesitaremos unas tenazas de corte, una variante de los alicates.  También existen otros tipos de tenazas como las de unir flejes o las de alambre.

Medidas básicas de seguridad para trabajar con tenacillas:

Las tenazas solamente se deben utilizar para arrancar clavos y cortar alambres y objetos no muy resistentes. En definitiva y como ya hemos dicho, cada herramienta ha sido concebida y perfeccionada en el tiempo para realizar una tarea determinada y no podemos intentar ir más allá.

Las tenazas se emplearán únicamente para sus usos específicos, de lo contrario, estaremos asumiendo riesgos innecesarios, que se pueden paliar fácilmente siguiendo una serie de medidas de seguridad básicas. A continuación te detallamos las más importantes:

  • No las utilices para sujetar piezas sometidas a esfuerzos que puedan emitir proyecciones violentas.
  • Se deben mantener las manos del trabajador a salvo en todo momento y nunca se deben manipular con las manos mojadas o grasientas.
  • No se deben usar como martillos, alicates u otros fines más allá de los correspondientes, de lo contrario, podemos lesionarnos las manos.
  • Nunca deben emplearse unas tenazas con las mandíbulas desgastadas o sueltas.
  • El filo de la parte cortante no debe estar mellado.
  • No se deben confundir con llaves para soltar o apretar tuercas o tornillos, ni emplear para golpear sobre objetos.

 

Usa correctamente las tenacillas

Hemos visto como los riesgos de las tenacillas, son los generales son los relacionados con toda herramienta manual, pero como toda herramienta, entraña sus particularidades específicas que debemos conocer.

En nuestro país un 7% del total de los accidentes y un 4% de los accidentes graves, aproximadamente, se producen por el uso de herramientas manuales. Entre las causas que provocan estos accidentes nos encontramos con la mala calidad de las herramientas, uso inadecuado de las mismas, descuidos por parte del trabajador, falta de mantenimiento de las herramientas, almacenamiento y transporte inadecuado.

(Fuente: Bextok)

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